TRABAJOS PUBLICADOS

Volver a la lista
1 de Enero, 2012

INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA

Este libro incluye una serie de trabajos de destacados especialistas de América Latina y el Caribe que han reflexionado sobre el tema de la integración en esta región. Se parte de la premisa de que existe un acervo propio, en términos teóricos y prácticos, que merece ser estudiado a fondo a modo de lograr una mayor comprensión del fenómeno regionalista en América Latina. Por ello, los estudios contenidos en esta obra proporcionan una valiosa visión de la historia de la integración latinoamericana, las complejidades del proceso, la inserción de estos países en el orden mundial y las importantes contribuciones del pensamiento latinoamericano a la formación de una visión crítica arraigada en sus realidades y los desafíos de su desarrollo e integración.

Aunque el libro privilegia el análisis de las dimensiones políticas y económicas del pensamiento integracionista latinoamericano, en él también se examina de forma transversal el componente cultural e identitario de las iniciativas de integración. En este sentido, esta obra es una contribución a la literatura sobre este tema tan relevante para la región. Otro mérito del libro es el de proporcionar una plataforma de encuentro entre distintas generaciones de estudiosos sobre América Latina, así como la unificación de perspectivas desde distintas subregiones incluyendo el Caribe. La iniciativa de Briceño Ruiz, Rivarola Puntigliano y Casas Gragea debe ser vista como un paso más en la necesaria búsqueda de difundir y desarrollar el pensamiento propio latinoamericano.

Editorial: Fondo de Cultura Económica

Enviar por correo electrónico

  • Ingreso inválido

    Separá cada destinatario (hasta 5) con punto y coma.
    Ej: nombre1@mail.com.ar;nombre2@mail.com.ar

  • Ingreso inválido

* Los campos "Destinatarios" y "Tu e-mail" son obligatorios.

La página se envió con éxito a braian@grupomono.com

http://www.fcede.es/site/es/libros/detalleslibro.asp?IDL=12425

ÍNDICE GENERAL
Prólogo ............................................................................................................... 13
ALDO FERRER
Introducción ...................................................................................................... 17
JOSE BRICEÑO RUIZ, ANDRES RIVAROLA PUNTIGLIANO
y ÁNGEL M CASAS GRAGEA
PRIMERA PARTE:
AMÉRICA LATINA Y LA INTEGRACIÓN REGIONAL:
LO ORIGINAL Y LO ADOPTADO
1. Autonomía y desarrollo en el pensamiento integracionista latinoame -
ricano ........................................................................................................... 27
JOSE BRICEÑO RUIZ
1.1. Autonomía política y la idea confederal ...................................................... 29
1.2. El panamericanismo y los orígenes de las propuestas de unidad económica . 33
1.3. La integración como desarrollo económico: los antecedentes de la CEPAL ... 34
1.4. Prebisch, la CEPAL y la integración latinoamericana ................................ 39
1.5. La crítica al cepalismo y el pensamiento autonomista de posguerra ........ 42
1.6. El regreso de la economía (¿pero neoliberal?): regionalismo abierto de la
CEPAL ........................................................................................................... 48
1.7. Lo más reciente: de vuelta el desarrollo, de vuelta la autonomía ............... 51
Conclusiones ................................................................................................ 53
Bibliografía ................................................................................................... 54
2. Del unionismo hispanoamericano al integracionismo político latinoame-
ricano ..................................................................................................................... 59
MIGUEL ANGEL BARRIOS
Introducción ................................................................................................. 59
2.1. El unionismo hispanoamericano, siglo x i x ................................................. 61
8 ÍNdICE GENERAL
2.2. El latinoamericanismo integracionista ....................................................... 67
2.3. América Latina en el sistema-mundo ......................................................... 72
Conclusiones ................................................................................................ 75
Bibliografía ................................................................................................... 76
3. Tres vertientes del pensamiento regionalista en Latinoamérica .............. 79
ANDRES RIVAROLA PUNTIGLIANO
Introducción ................................................................................................. 79
3.1. El nacionalismo regionalista ........................................................................ 80
3.2. La integración desde lo económico ............................................................. 88
3.3. La filosofía latinoamericana de la historia .................................................. 95
Conclusiones ................................................................................................ 100
Bibliografía ................................................................................................... 102
SEGUNDA PARTE:
LA REFLEXIÓN SOCIO-POLÍTICA SOBRE
LA INTEGRACIÓN REGIONAL
1. Pensamiento brasileño e integración regional ........................................... 107
TULLO VIGEVANI Y HAROLDO RAMANZINI JUNIOR
Introducción ................................................................................................. 107
1.1. El IsEB: Concepciones sobre Brasil y el desarrollo nacional ..................... 109
1.2. Política exterior independiente y pragmatismo responsable ..................... 113
1.3. La Escuela superior de Guerra (EsG) y el pensamiento
geopolítico .................................................................................................... 122
1.4. La CEPAL y la Teoría de la dependencia .................................................... 126
1.5. Los análisis de Celso Lafer y samuel Pinheiro Guimarães: visiones con- temporáneas ................................................................................................. 133
Conclusiones ................................................................................................ 136
Bibliografía ................................................................................................... 138
2. El papel de México en los procesos de integración latinoamericana ........ 143

MARIA ANTONIA CORREA SERRANO
Introducción ................................................................................................ 143
2.1. Los ideólogos mexicanos y su participación en los procesos de integración
latinoamericana en la década de los sesenta ............................................... 145
2.2. Economistas mexicanos de la integración latinoamericana ...................... 148
2.3. Intelectuales y participación política ........................................................... 154
9ÍNdICE GENERAL
2.4. Participación de México en la integración latinoamericana ...................... 157
Conclusiones ................................................................................................ 163
Bibliografía ................................................................................................... 165
TERCERA PARTE:
LA POLÍTICA ECONÓMICA DE LA INTEGRACIÓN
EN AMÉRICA LATINA
1. La CEPAL y Raúl Prebisch. La década de oro: 1950 .................................. 169
CARLOS MALLORQUIN
1.1. Irrupción y creación de la CEPAL ............................................................... 170
1.2. El modelo de sustitución de importaciones: “¡Pero si no hay tal modelo!”
(R. Prebisch) ................................................................................................. 173
1.3. ¿El estructuralista esquivo? .......................................................................... 185
Bibliografía ................................................................................................... 194
2. La integración latinoamericana, los primeros años .................................. 197
ALFREDO GUERRA-BORGES
2.1. La ruptura histórica ..................................................................................... 197
2.2. El paso de la teoría a la práctica ................................................................... 200
2.2.1. El proyecto de integración centroamericana .................................................... 200
2.2.2. El proyecto del mercado común latinoamericano ............................................ 203
2.2.3. El proyecto de los cuatro países ........................................................................ 205
2.3. La práctica de la teoría ................................................................................. 206
2.3.1. El Mercado Común Centroamericano ............................................................. 206
2.3.2. La Asociación Latinoamericana de Libre Comercio ........................................ 209
2.4. Conclusiones ................................................................................................ 211
Bibliografía ................................................................................................... 212
3. La teoría de la dependencia y la integración regional latinoamericana:
raíces, contexto e influencias ...................................................................... 213
ÁNGEL M. CASAS GRAGEA
Introducción ................................................................................................. 213
3.1. La integración regional y el planteamiento liberal-neoliberal ................... 214
3.2. La integración regional y los planteamientos marxistas, neomarxistas y la
teoría del imperialismo ................................................................................ 217
3.3. La integración regional y el estructuralismo latinoamericano o la Escuela
Estructuralista del desarrollo ...................................................................... 220
10 ÍNdICE GENERAL
3.4. La teoría de la dependencia latinoamericana y la integración regional .... 223
3.4.1. La crítica o autocrítica estructuralista de los científicos de la CEPAL o la
crítica a los obstáculos al desarrollo nacional .................................................. 224
3.4.2. La corriente neomarxista o las actualizaciones —a partir de la perspectiva
marxista— de los análisis acerca del capitalismo internacional en su fase
monopólica ....................................................................................................... 226
3.4.3. La corriente marxista no ortodoxa o los intentos de caracterización del proce- so histórico estructural de la dependencia en términos de relaciones de clase . 228
Conclusiones ................................................................................................ 230
Bibliografía ................................................................................................... 231
4. América Latina: evolución en el pensamiento y en las estrategias de inte- gración ......................................................................................................... 233
ALEJANDRO GUTIERREZ
Introducción ................................................................................................ 233
4.1. El viejo regionalismo .................................................................................... 234
4.1.1. Contexto histórico y teórico.............................................................................. 234
4.1.2. El viejo regionalismo, la ISI y las ideas de la CEPAL ....................................... 235
4.2. El nuevo regionalismo: contexto histórico y hechos estilizados ................ 239
4.2.1. El contexto histórico del nuevo regionalismo ................................................... 239
4.2.2. El nuevo regionalismo ...................................................................................... 240
4.3. El regionalismo abierto de la CEPAL .......................................................... 242
4.4. Regionalismo postliberal y nuevos desarrollos ........................................... 245
Conclusiones ................................................................................................ 248
Bibliografía ................................................................................................... 249
Epílogo: América del Sur: De los Estados-ciudad al Estado continental........ 251
ALBERTO METHOL FERRE
Introducción ......................................................................................................... 251
1. El proceso histórico .......................................................................................... 251
2. se vislumbra un análisis ................................................................................... 253
3. Nuestra América ............................................................................................... 254
Conclusiones ........................................................................................................ 259
Bibliografía ........................................................................................................... 259
Notas biobibliográficas de los autores .............................................................. 261
A la memoria de Alberto Methol Ferré (1929-2009)
 
 
PRÓLOGO

Aldo Ferrer
 
La integración de América Latina coexiste con la construcción, en cada uno de nues-tros países, de su propio desarrollo nacional y la transformación de su inserción en el orden mundial globalizado. La integración requiere, asimismo, dar respuesta a las profundas asimetrías, de tamaño, de políticas económicas y niveles de desarrollo, entre los mismos países latinoamericanos.
Nuestra región tiene diferencias fundamentales con la unión Europea (uE). ésta fue fundada, en sus orígenes del Tratado de Roma, por las mayores potencias industriales de Europa, de alto nivel de desarrollo y, por eso mismo, con una con-vergencia fundamental de sus estrategias económicas. Ello hizo posible armonizar políticas, acordar en el Tratado de Maastricht compromisos de política macroeco-nómica concertada y, finalmente, crear un Banco Central común y el euro. La uE cuenta, desde sus orígenes, con un sólido andamiaje institucional, incluyendo una Comisión con amplios poderes para establecer políticas comunitarias. dispone también de amplios recursos capaces de financiar el conjunto de su proceso de unión y, en particular, la política agrícola común.
Los diversos esquemas de integración de América Latina, en cambio, no han lo-grado formar instituciones comunitarias de la gravitación de la Comisión, Parlamento, Tribunal de Justicia, Banco Central de la unión Europea, o crear una moneda común como el euro. A su vez, el andamiaje institucional de la integración en América Latina carece de capacidad para establecer políticas comunitarias y resolver los problemas planteados. Los diferendos bilaterales, los planteos de los países de menor dimensión y los reclamos de agentes económicos de los países miembros alientan la impresión de fracaso de nuestra experiencia vis à vis con la unión Europea.
Es preciso reconocer, sin embargo, que las dos realidades son incomparables. En nuestro caso, existen asimetrías notables de tamaño y nivel de desarrollo. Las asime-trías contribuyen a explicar las diferencias de las estrategias de desarrollo, de las po-líticas macroeconómicas y, entre otros, de los regímenes fiscales y el tratamiento de las inversiones extranjeras. En síntesis, en el espacio latinoamericano, el desafío es integrar la diversidad y las asimetrías existentes en torno de objetivos estratégicos como la tecnología, la energía y las políticas industriales comunes. Las circunstancias
específicas de la región no inhabilitan la validez del proyecto pero caracterizan su complejidad y condicionan la estrategia integracionista.
dada la complejidad de la integración latinoamericana, el proceso no se reduce a fijar reglas para la integración entre nuestros países miembros y establecer políticas públicas de alcance comunitario. Comprende (y asimismo está condicionado por ellas) las decisiones propias de cada país en la construcción de su desarrollo nacional así como las acciones conjuntas para transformar la inserción de la región en el escena-rio global y resolver las asimetrías existentes.
Las diferencias de las situaciones internas de cada país condicionan la coordina-ción de las políticas macroeconómicas, por ejemplo, en el Mercosur. Las mismas se reflejan, entre otras, en las asimetrías de las paridades cambiarias, las tasas de interés, el nivel de la actividad económica y la evolución de los precios. La experiencia com-parada de Argentina y Brasil revela, por ejemplo, cómo las respectivas situaciones macroeconómicas, a través, principalmente, de los cambios en el nivel de actividad y la modificación de la paridad del peso y el real, repercuten en las corrientes del co-mercio bilateral.
En nuestra región es improbable, al menos en plazos previsibles, que se logre ar-monizar el comportamiento de las paridades, las tasas de interés y la evolución del nivel de actividad a través de la coordinación de las políticas fiscal, monetaria y de la balanza de pagos. Cabe esperar que las asimetrías en las variables macroeconómicas continúen modificando las condiciones de competitividad y las corrientes de intercambio. serán otros instrumentos los que deban emplearse para preservar los equilibrios dentro del sistema y el reparto equitativo de los beneficios de la integración. Entre ellos, el uso
prudente de cláusulas de salvaguardia, la programación conjunta de inversiones en el seno de los acuerdos sectoriales, incluyendo programas comunes de inversión pública y el crédito para proyectos compartidos. La dificultad de coordinar las políticas ma-croeconómicas no impide avanzar en la consolidación de la situación financiera a tra-vés de decisiones como realizar los intercambios sobre la base de las monedas naciona-les y la emisión de bonos conjuntos en los mercados financieros internacionales.
En el orden contemporáneo global, la integración y “la dimensión endógena del desarrollo son más importantes que nunca”. Lo endógeno está ligado a “la capacidad de cada sociedad en incorporarse a los requerimientos de la globalización así como a la convergencia en un espacio plurinacional que pueda lograr una integración de las estructuras productivas”. Más allá de las variables económicas, no hay que olvidar que el proyecto de integración es “sobre todo político, basado en una visión compar-tida del mundo”. “si esto no se logra, las divergencias marcarán los límites de la inte-gración”, tanto en lo local como hacia la economía mundial.
En conclusión, cuando se evalúa la experiencia de integración en América Latina en el contexto de las realidades específicas de la región, se advierte que la cooperación entre nuestros países ha conseguido logros importantes. Ha sido y es un proyecto positivo para fortalecer la seguridad interna y externa, la paz y la democracia. Es el ámbito donde se despliega la voluntad política de los Estados miembros en la bús-queda de la convergencia y las respuestas solidarias a los problemas comunes. se ve-rifica, asimismo, el crecimiento de la participación de los intercambios intrarre-gionales dentro del comercio exterior de nuestros países, el estrechamiento de las relaciones en todos los planos incluyendo la adopción de posiciones conjuntas fren-te al resto del mundo.
En este marco teórico aparece el presente libro que, bajo la coordinación de José Briceño Ruiz, Andrés Rivarola Puntigliano y Ángel M. Casas Gragea, incluye una serie de trabajos de destacados especialistas de América Latina y el Caribe que han reflexionado sobre el tema de la integración en nuestra región. En el libro se parte de la premisa de que existe un acervo propio, en términos teóricos y prácticos, que merece ser estudiado a fondo a fin de lograr una mayor comprensión del fenómeno regionalista en América Latina. Por ello, los estudios contenidos en esta obra propor-cionan una valiosa visión de la historia de la integración latinoamericana, las com-plejidades del proceso, la inserción de nuestros países en el orden mundial y las im-portantes contribuciones del pensamiento latinoamericano a la formación de una visión crítica arraigada en nuestras realidades y los desafíos de nuestro desarrollo e integración. Aunque en el libro se privilegia el análisis de las dimensiones política y económica del pensamiento integracionista latinoamericano, en él también se exa-mina de forma transversal el componente cultural e identitario de las iniciativas de integración. En este sentido, la obra es una contribución a la literatura sobre tema tan relevante para nuestra región. Otro mérito del libro es el de proporcionar una plataforma de encuentro entre distintas generaciones de estudiosos sobre América Latina así como la unificación de perspectivas desde distintas subregiones incluyen-do el Caribe. La iniciativa de Briceño Ruiz, Rivarola Puntigliano y Casas Gragea debe ser vista como un paso más en la necesaria búsqueda de la difusión y el desarrollo del
pensamiento propio latinoamericano.
Tal cual lo señalaron economistas eminentes como Raúl Prebisch y Celso Furtado, los países y la integración se construyen desde adentro hacia afuera, no a la inversa.
Asumir el comando de nuestro propio destino en el mundo global es, por lo tanto, una condición necesaria para erradicar el subdesarrollo y la dependencia de la reali-dad latinoamericana. La publicación de una obra que contribuye a la reflexión sobre este tema no puede ser sino bienvenida.
Buenos Aires, junio 2009.
INTRODUCCIÓN
José Briceño Ruiz, Andrés Rivarola Puntigliano y Ángel M. Casas Gragea
Ante la creciente proliferación de publicaciones sobre regionalismo internacional, en general, e integración en América Latina, en particular, es válido preguntarse: ¿Por qué un nuevo libro sobre el tema? Para responder a este interrogante, es necesario señalar que en esta vasta producción se ha desdeñado, en alguna manera, la contri-bución de la propia América Latina en la construcción de la “idea de integración” y en el debate académico sobre el tema.
Esto es aún más sorprendente si se toma en cuenta que existe una larga tradición de reflexión latinoamericana sobre integración regional, la cual se remonta a los pre-cursores de la Independencia y a los Libertadores, se extiende a lo largo del siglo x i x y continúa su evolución desde el siglo x x hasta nuestros días. se trata de lo que cali-ficamos como una verdadera tradición de pensamiento integracionista, que se ha desarrollado en las diversas esferas de la vida social: economía, política, literatura, filosofía, etc.
La integración regional es un tema inherente a la historia de América Latina. Ya antes de la obtención de la Independencia, los precursores del integracionismo como Juan Pablo vizcardo, Francisco de Miranda, Bernardo de Monteagudo o Mariano Moreno pensaban que el futuro de las naciones americanas era unirse en una or-ganización política con voz propia y mayor peso en la política mundial. Esos pre-cursores no eran sólo gente de acción sino también pensadores e intelectuales que intentaban diseñar un futuro independiente para sus países. su obra no puede sub-estimarse. su contribución a la idea de unidad latinoamericana tiene igual impor-tancia para esta región que los trabajos de voltaire, Immanuel Kant, el Abate de saint Pierre o saint simon para Europa. Los archivos de Francisco de Miranda, conocidos como Colombeia, son tan relevantes para el acervo integracionista latinoamericano
como el Ensayo sobre la Paz Perpetua de Kant o el Proyecto de Paz Perpetua del Abate de saint Pierre para la historia de la integración europea. La lucha por la indepen-dencia no hizo más que profundizar ese ideario integracionista. Para los Libertadores como simón Bolívar, José de san Martín, Francisco Morazán, José Gervasio Artigas o Bernardo O’Higgins, la independencia política de las nacientes repúblicas no podía estar separada de la idea de unidad regional. La creación de una Confederación fue la razón que motivó al Libertador venezolano a convocar el Congreso Anfictiónico en Panamá, que se realizó en 1826. No obstante la fragmentación de los antiguos te-rritorios españoles y el fracaso del Congreso de Panamá, la idea de unidad regional reapareció en diversos intelectuales, pensadores y actores políticos como Francisco de Bilbao, José María samper, Benjamín vicuña Mackenna y Justo Arosemena, entre
otros.
Más allá del valor intelectual de los planteos hechos por dicha generación, las iniciati-vas integracionistas durante este periodo estuvieron más vinculadas a la política práctica.
La meta era fundamentalmente la defensa de las nuevas repúblicas frente a las amenazas de reconquista o invasión de las potencias europeas, como Inglaterra o Francia, o frente al creciente expansionismo de Estados unidos. En este periodo, el integracionismo no se manifestaba tanto como un planteo abstracto sobre el Estado y la nación, sino más bien como realpolitik. Las propuestas eran, en mayor medida, de contenido político con el propósito de promover la creación de una confederación o pactos de defensa común. si bien existieron iniciativas en materia económica en la obra de Manuel Belgrano, Francisco Bilbao, Juan Bautista Alberdi o José Martí, éstas estuvieron en un segundo plano.
El inicio del siglo x x marcó un giro en la historia del pensamiento integracionis-ta latinoamericano con la emergencia de la denominada Generación del 900, un grupo integrado por destacados intelectuales latinoamericanos. La consolidación de la hegemonía de Estados unidos después de la guerra con España en 1898 y el fracaso del modelo de civilización positivista oligárquico que imperó en la región en la últimas décadas del siglo x i x, condujeron a una serie de jóvenes intelectuales latinoamericanos a elaborar explicaciones sobre las causas de la crisis y la desigual-dad en la región. La obra de José Enrique Rodó, Manuel ugarte, José de vasconcelos, Alfonso Reyes, víctor Raúl Haya de la Torre, Mariano Picón salas, Rufino Blanco Fombona, Pedro Henriquez ureña, José Carlos Mariátegui o Luis Alberto de Herrera, para sólo mencionar algunos, es expresión de este movimiento intelectual latinoamericanista. Aunque su reflexión abarcó la totalidad de la realidad latinoa-mericana, el tema de la unidad cultural, la identidad común y la integración polí-tica de los países de la región fue una preocupación central en la mayor parte de ellos. Bajo la influencia de estos pensadores y un creciente movimiento nacionalis-ta, la dimensión económica en el integracionismo adquiere, durante el siglo x x, una importancia que no tuvo en el anterior. Luego de un siglo de vida indepen-diente, América Latina continuaba siendo una región económicamente rezagada en comparación con los centros industriales del mundo desarrollado, habiéndose insertado en la economía mundial como proveedora de materias primas. Esto tenía fuertes implicancias internas en términos de equidad y distribución de la riqueza que se concentraba en los grupos agroexportadores, mientras el resto de la pobla-ción vivía en regiones desarticuladas de los centros exportadores y en las cuales las condiciones de vida eran precarias.
El fracaso del liberalismo económico y el proteccionismo comercial que caracte-rizaron el periodo entre las dos grandes guerras mundiales, mostró la vulnerabilidad de las economías periféricas. Esto condujo a una creciente búsqueda de merca-dos alternativos a las tradicionales metrópolis, y de nuevos caminos para promo-ver el desarrollo económico. En este contexto, la integración económica, en par-ticular la idea de promover la industrialización, adquiere un papel fundamental, y la construcción de una unión aduanera se constituye en objeto de reflexión entre los economistas de la región. Ya en 1909, el argentino Alejandro Bunge proponía la creación de una unión aduanera para el Cono sur, propuesta que se actualiza nueva-mente a comienzos de la década de los años cuarenta pero sin éxito. Como se analiza ampliamente en varios capítulos de este libro, correspondería, sin embargo, a Raúl Prebisch y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) elaborar una teo-ría original del desarrollo y el subdesarrollo latinoamericano, en la cual la idea de integración económica tendría un papel destacado.
La Guerra Fría y el mantenimiento de América Latina como una región periférica de la política mundial significaron que, paralelamente a la reflexión intelectual sobre la integración económica, se hicieran también esfuerzos para comprender cómo una profundización de la integración política podría contribuir a que la región mejorase de status en la pirámide del poder mundial. La obra de Juan Carlos Puig, Helio Jaguaribe, Aldo Ferrer, Jorge Abelardo Ramos, Alberto Methol Ferré y de los teóricos del estructuralismo y la dependencia se destaca en esta línea de pensamiento. Al mis-mo tiempo, la dimensión cultural identitaria continuó siendo objeto de preocupa-ción en la obra de Leopoldo zea, Arturo Ardao, Arturo Andrés Roig, Fernando Aínsa
y muchos otros importantes intelectuales latinoamericanos.
Existe, entonces, un amplia reflexión que constituye lo que podríamos llamar una “tradición latinoamericana” en materia de integración regional. ésta pasa por un periodo de pre-teorización durante el siglo x i x, y se profundiza con la Generación del 900 en los ámbitos filosófico y político. La obra de Prebisch, el estructuralismo, los aportes de la CEPAL y la teoría de la dependencia, así como la contribución de un creciente grupo de intelectuales y políticos significaron la madurez del pensamiento integracionista en América Latina.
El objetivo de este libro es rescatar ese acervo teórico sobre la idea de integración tomando como punto central de referencia el estudio de enfoques con dimensión política y económica originados en América Latina. Aunque la cuestión de la integra-ción cultural es transversal en muchos capítulos, no es tema central del libro. La profundización sobre este aspecto constituye una deuda para un futuro proyecto editorial; dado el enorme caudal existente en materia de unidad cultural, ello exigiría en sí una publicación, aunque es menester reconocer que existen varias referencias sobre el tema, entre las que destaca, por ejemplo, la obra de Arturo Ardao o Gregorio Recondo. En cambio, no es fácil encontrar en la literatura muchas obras que compi-len de forma sistemática la reflexión teórica de América Latina en los dominios de la economía y la política de la integración regional.
Este libro adquiere mayor relevancia en un contexto de creciente interés en el tema de la integración regional que, frecuentemente, se intenta abordar desde una perspectiva más global tomando como puntos de referencia teóricos y prácticos las experiencias en otras regiones del mundo. No se trata de rechazar la contribu-ción de teorías surgidas para explicar el proceso de integración europeo, como el neo-funcionalismo o intergubernamentalismo. Tampoco se trata de desconocer la teoría económica de la integración nacida en los países desarrollados. Todo esto es, sin duda, útil para analizar los procesos regionalistas en América Latina. Es más, exis-ten puntos y áreas de complementación que pueden ayudar a desarrollar una teoría más global de la integración regional. Para hacer esto posible, consideramos de suma importancia entender que hay una perspectiva propia latinoamericana.si existen diferencias entre América Latina y otras regiones del mundo, también las hay dentro de la propia región. Por ello, otro aporte de este libro está ligado a la
intención de comprender la complejidad del fenómeno integracionista desde la pers-pectiva de distintas subregiones latinoamericanas. de ahí que hemos buscado, tanto en el origen como en las temáticas, conformar un grupo de colaboradores que pue-dan abarcar una diversidad de enfoques subregionales: el Cono sur, América Central, la región andina, México y Brasil.
Resumiendo, presentamos al público lector una obra en la cual académicos de diversas generaciones y distintos países aportan sus reflexiones acerca de la contribu-ción de nuestra región al debate sobre el regionalismo internacional. se incluyen espe-cialistas de Argentina, Brasil, España, Guatemala, suecia, México, uruguay y venezuela, que desde sus particulares perspectivas teóricas abordan las dimensiones política y eco-nómica del pensamiento latinoamericano sobre la integración, y su influencia en los proyectos concretos que se han desarrollado en la región como el Mercado Común
Centroamericano (MCCA), la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), transformada en 1980 en la Asociación Latinoamericana de Integración (ALAdI), el Pacto Andino - Comunidad Andina, el Mercado Común del sur (Mercosur), la Co-munidad del Caribe (CARICOM) o la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y la más reciente expresión del regionalismo en la unión de Naciones suramericanas (uNAsuR).
El libro está organizando en tres partes. La primera incluye cuatro capítulos en los cuales se examina la originalidad del pensamiento latinoamericano sobre inte-gración. La segunda está dedicada a la reflexión política en materia de integración regional. La tercera comprende una serie de capítulos sobre la dimensión económica del regionalismo latinoamericano.
El primer capítulo se inicia con el estudio de José Briceño Ruiz en el cual se evalúa la importancia de las nociones de desarrollo y autonomía en la historia del pensamiento latinoamericano sobre integración regional. Briceño Ruiz argumenta que la búsqueda de una mayor libertad frente a las potencias extrarregionales (la idea de autonomía) y la diversificación de la estructura productiva regional (la idea de desarrollo económico) han orientado las iniciativas y las reflexiones en torno a la integración regional en América Latina. En este sentido, el autor realiza una periodi-zación de las diversas etapas del pensamiento integracionista latinoamericano, en las cuales han sido hegemónicas, alternativamente, las ideas de autonomía o desarrollo y las fases en las cuales ambas han coexistido.
En la misma línea de pensamiento, el estudio de Miguel Ángel Barrios nos pre-senta los fundamentos socio-históricos que justifican el pensamiento integracionista latinoamericano, desarrollado desde el unionismo decimonónico hasta el integra-cionismo político del siglo x x i. según Barrios, los procesos de integración constitu-yen respuestas geopolíticas que permiten ganar espacios de soberanía fáctica, dados
los condicionantes del sistema-mundo. Con inspiración en el planteo de Methol Ferré, Barrios afirma que la condición básica para fortalecer la autonomía y viabilidad de los actuales Estados-nación pasa por su transformación en Estados continentales indus-triales. Para que esto sea posible en América Latina, se considera fundamental que se le brinde al proceso de integración una autoconciencia histórica que reconstituya el iti-nerario del pensamiento unitario. El autor nos plantea esta búsqueda analizando los nexos entre el unionismo hispanoamericano del siglo x i x, el latinoamericanismo in-tegracionista del siglo x x y sus perspectivas en el siglo x x i. El estudio está centrado en el análisis de figuras claves del continentalismo en cada época. si bien el trabajo de Barrios tiene una profunda perspectiva histórica, su intención es avanzar en la explo-ración de la comprensión de los actuales procesos de integración. Toma también distancia de una imitación del proceso europeo o norteamericano de integración.
Para Barrios, un pensamiento integracionista propio está enraizado en las ideas de industrialización, democratización y participación inherentes al integracionismo la-tinoamericano, cuyas bases son el centro de atención de su contribución.
La identificación del pensamiento regionalista también está presente en el estu-dio de Andrés Rivarola Puntigliano. según este autor, la verdadera dimensión del pensamiento integracionista resulta difícil de comprender si no se lo analiza como producto de una conjunción de ideas y acciones que provienen de distintas vertien-tes. El estudio toma como punto de partida los orígenes de planteamientos integra-cionistas formulados desde lo económico, político y filosófico. Como bien explica Rivarola, si bien cada una de estas vertientes disciplinarias tiene sus propios tiempos, pensadores y espacios geográficos de predominancia, su conexión con la acción uni-ficadora del proceso regional las ha llevado a una convergencia histórica. El trabajo de Rivarola identifica como el momento histórico de esta convergencia el periodo que transcurre desde 1948, con la creación de la CEPAL, hasta 1960, con la creación de la
ALALC. A partir de aquí, como plantea el autor, se produce la síntesis histórica entre las distintas vertientes integracionistas que tuvo una expresión sin precedentes en la política de unificación demostrada con la creación de distintas organizaciones, en ac-ciones político-económicas y en la elaboración teórica. Apuntando hacia el presente, Rivarola concluye que la impronta de ese momento histórico tiene profundo significa-do para comprender los actuales procesos de integración regional.
En la segunda parte, dedicada a la teoría política de la integración latinoamerica-na, el capítulo de Tullo Vigevani y Haroldo Ramanzini Jr. realiza una importante contribución sobre el pensamiento brasileño en materia de integración regional. En su capítulo, estos autores explican la forma en que las escuelas de pensamiento brasileño han percibido el tema de la integración con sus vecinos latinoamericanos.
El análisis se concentra en la segunda mitad del siglo x x y se examinan las ideas brasileñas sobre la proyección internacional del país y cómo, en este contexto, se ha entendido la inserción regional. Para ello, los autores evalúan las posiciones del Instituto superior de Estudios Brasileños (IsEB), de la Escuela superior de Guerra (EsG), las estrategias de política exterior independiente y pragmatismo responsable, la contribución de los cepalistas brasileños y los estudios más recientes de Celso Lafer y samuel Pinheiro Guimarães. María Antonia Correa Serrano presenta la perspectiva integracionista mexicana, en la cual se destaca una estrecha relación entre el pensamiento filosófico y socioló-gico de intelectuales como Leopoldo zea, Pablo González Casanova y Jesús silva Herzog, con la perspectiva económica de víctor urquidi, Miguel Wionczek y Alonso Aguilar Monteverde. En este estudio, la autora hace un profundo análisis sobre la importancia del regionalismo en el pensamiento mexicano, tanto entre sus ideólogos
como entre teóricos de la integración e intelectuales con participación activa en la vida política de México. Ideas que no sólo han sido de gran influencia en este país, sino en todo el proceso de integración latinoamericano.
La tercera parte del libro está dedicada a la dimensión económica del pensamien-to latinoamericano sobre la integración. se inicia con una contribución de Carlos Mallorquín, quien de una forma meticulosa describe los aspectos teóricos y prácticos de la obra de Raúl Prebisch en la década de 1950. Mallorquín describe primero el proceso de creación de la CEPAL y luego explica la visión de Raúl Prebisch sobre la industrialización y los problemas del desarrollo de América Latina, aunque el autor destaca “ciertos sesgos provocadores para preparar al lector a cierta interpretación” sobre los puntos de vista de Prebisch que hacen difícil categorizarlo. La contribución de Mallorquín es un aporte crucial a la comprensión de los años iniciales de la obra del padre del estructuralismo latinoamericano y del centro intelectual más impor-tante de esos años en la región, la CEPAL. Este último aspecto es objeto de conside-ración en varias secciones del capítulo.
Alfredo Guerra-Borges también examina el proyecto integracionista de la CEPAL.
Este capítulo busca esclarecer la concepción cepalista de crear un mercado común latinoamericano y la forma en que estas ideas se aplicaron en los proyectos concretos de integración, en particular la ALALC y el MCCA. Guerra-Borges señala el carácter heterodoxo del proyecto cepalista, en el cual el interés real no era el debate acerca de los efectos de la integración sobre el bienestar económico en los términos propuestos por Jacob viner en su teoría sobre las uniones aduaneras, sino el aporte de la integra-ción a la transformación productiva de América Latina. La promoción de la indus-trialización era un componente central de esta estrategia y la integración debería ser un mecanismo para lograr la diversificación de la estructura productiva de la región.
una vez realizada esta revisión de la propuesta cepalista, Guerra-Borges examina “la práctica de la teoría” para demostrar que tanto en la ALALC como en el MCCA, las propuestas industrializadoras de la CEPAL pasaron a un segundo plano por la visión “comercialista” que terminó por imponerse.
Ángel M. Casas Gragea, por su parte, brinda una revisión de distintas teorías sobre desarrollo que han sido debatidas en América Latina desde mediados del siglo pasado. su trabajo comienza dando una perspectiva sobre la expansión del plantea-miento modernizador y su vertiente económica en la teoría neoclásica. Bajo este enfoque, la integración regional se consideraba una herramienta para combatir el proteccionismo estatal y sólo como segundo óptimo para el logro del libre comercio mundial. Como explica el autor, esta perspectiva fue fuertemente criticada desde el
estructuralismo latinoamericano, liderado por Raúl Prebisch y la CEPAL, que daban a la integración un papel fundamental como instrumento para propiciar el desarro-llo económico y la industrialización. En este marco, se planteaba como esencial el papel del Estado como promotor, coordinador y planificador de una estrategia de desarrollo económico común. sin embargo, el estructuralismo era pro-sistémico y
modernista, lo cual lo confronta a la seria crisis del modelo de desarrollo en la déca-da de 1960. una crítica poderosa al estructuralismo, según el autor, proviene de lo que se denomina la Escuela de la dependencia. Esta escuela era escéptica respecto a la integración que, en la forma como la concebía la CEPAL, era percibida como un obstáculo para enfrentar la dependencia y el subdesarrollo. En esta perspectiva, como
señala Casas Gragea, el desarrollo sólo se lograría por fuera del sistema capitalista. No obstante, según el autor, la “dependencia” no llegó a imponerse como un enfoque do-minante y tampoco logró ser incorporada como herramienta analítica e instrumento viable de desarrollo. Actualmente, concluye, se está produciendo un retorno hacia las posturas estructuralistas pero en una versión renovada de neo-estructuralismo.
Finalmente, Alejandro Gutiérrez, analiza las dos grandes etapas en el pensamien-to económico sobre integración regional en América Latina. Por un lado, Gutiérrez considera la propuesta de integración de la CEPAL basada en la industrialización sus-titutiva de importaciones, que durante los años noventa comenzó a denominarse vie-jo regionalismo o regionalismo cerrado. Posteriormente, discute el denominado nuevo regionalismo, que surge en un contexto histórico diferente dominado por la globalización, el cambio de actitud de Estados unidos en relación a la integración
económica y la adopción de reformas con fuerte orientación de mercado en América Latina y el Caribe. Finalmente, Gutiérrez analiza la situación actual de los procesos de integración, en un ambiente histórico marcado por la revisión crítica de la estra-tegia de desarrollo de la década de los años noventa, lo cual ha promovido un tipo de integración denominado por algunos estudiosos como regionalismo postliberal.
El libro cierra con un epílogo de Alberto Methol Ferré, quien nos aporta una perspectiva inspirada en el pensamiento del geógrafo político alemán Fredrich Ratzel en torno a la creación de Estados continentales industriales. si bien la obra de Ratzel se ubica en el estudio del sistema mundial y las grandes potencias de fines del siglo x i x, Ferré la actualiza encontrando un enfoque propio para la realidad latinoamericana en el actual contexto sistémico. Al igual que hace un siglo, la expansión del sistema mundial tiende hacia la creación de unidades estatales de carácter continental que, según el autor, sólo serán protagonistas de la historia si son industriales. Estados unidos fue pionero en este sentido, pero durante el siglo x x hemos visto también el avance de
la unión soviética primero y de Rusia después, en la construcción de un nuevo Estado continental en Europa. según indica Methol Ferré, América Latina no ha sido ajena a este proceso, con fuerzas que han buscando la unidad continental desde los albores de la independencia. si bien el resultado fue la fragmentación, la semilla de la unidad na-cional continental ha sobrevivido, rebrotando con más fuerza que nunca en el actual proceso de integración sudamericano. En la perspectiva de este autor, esto representa tanto una rearticulación creativa de las tradiciones integracionistas como un modo de
afrontar el siglo x x i con reales posibilidades de avanzar en la unidad.
Puede observarse que se trata de un libro equilibrado que pretende, de alguna mane-ra, llenar un vacío que existe en la literatura reciente sobre un tema de crucial importan-cia en las ciencias sociales de América Latina. Aunque su énfasis está en la economía y la política, la dimensión cultural-identitaria que está enraizada en una filosofía latinoame-ricana de la integración no pasa desapercibida. En cualquier caso, en esta compilación se coloca en un primer plano el destacado acervo sobre el pensamiento integracionista de América Latina y el Caribe, con la pretensión de incentivar el debate sobre su importancia
en la explicación y comprensión de las actuales iniciativas en la región.
Este libro es el resultado de un esfuerzo colectivo que se inició hace más de dos años en un encuentro de los editores en Estocolmo, al que se sumaron de forma en-tusiasta los diversos colaboradores de América Latina. Al margen de la amistad que une a la mayor parte de ellos, los editores les agradecemos su apoyo y confianza en esta iniciativa, su paciencia en la revisión de cada uno de sus capítulos y su compro-miso con la idea y la práctica de la integración latinoamericana.desde el punto de vista institucional, queremos dar las gracias al Instituto de Estudios Latinoamericanos de la universidad de Estocolmo en suecia, al departamento de His toria Económica de la misma universidad, al Centro de Estudios de Fronteras e In tegración de la universidad de los Andes en venezuela y a la división de Ciencias sociales y Humanida-des de la universidad Autónoma Metropolitana-unidad Iztapalapa (uAM-I) de México,
que desde el inicio de este proyecto editorial nos han brindado un valioso apoyo.
Expresamos también nuestro sincero agradecimiento a Aldo Ferrer, sin duda una de las referencias obligadas en las ciencias sociales de América Latina, por su gentile-za al aceptar elaborar el prólogo de este libro. sus reflexiones son una valiosa contri-bución a la reflexión sobre la integración latinoamericana.
Agradecemos a Miguel Barrios, José déniz, Alfredo Guerra-Borges y Gregorio vidal que nos brindaron su apoyo y asesoramiento en el proceso de edición del libro.
También damos gracias a Lucía Torre, querida amiga, que se encargó, con el profe-sionalismo que la caracteriza, de la revisión de estilo del manuscrito.
Presentamos así a la comunidad académica y al público en general esta obra con el deseo de que sea una contribución para la interpretación de la compleja realidad que caracteriza a los procesos de integración desarrollados en América Latina.
Volver a la lista

Buscador en el sitio

Indicando palabras claves el buscador ordenará el material contenido en el sitio según la frecuencia en la aparición de la misma.

ALBERTO METHOL FERRÉ

ALBERTO METHOL FERRÉ

Biografía

Colabore!

Sugerencias, consultas, comentarios, envío de material nuevo.

Ver más

Este sitio reúne la producción intelectual de Alberto Methol Ferré. El material está clasificado bajo los siguientes ítems: Libros, Artículos, Conferencias, Cuadernos, Seminarios, Prólogos, Entrevistas, Artículos sobre Methol Ferré. Todo el material está disponible gratuitamente. Quien disponga de material que no se encuentre presente en el sitio puede colaborar a completarlo enviándolo al e-mail de contacto.